Manifiesto Gula V.2

Segunda versión de Manifiesto Gula, primera parte de una serie “Obra Performática en Ocho Partes”, a realizarse en diversos espacios teatrales convencionales y no-convencionales.

 

Manifiesto Gula

Hambre, tengo hambre, tengo hambre, mucho hambre. Demasiado hambre, ¿tienen hambre? Creo que tienen mucho hambre, mi cabeza tiene hambre, mi cuerpo necesita del hambre. Vaciar el hambre, perdidos en medio del hambre, solo nos queda el olor a hambre, el gesto sucio del hambre, el gusto del hambre.

LA GULA
Como un lento devenir. Glotones de digestión, no nos atasquemos en la garganta y avancemos lenta y continuamente, con pasos ácidos, agridulces. Viscosos colores en la piel, ojos ennegrecidos de tanto saciar amargo, la grasitud burbujeante del ser en todos sus burbujeantes aromas. Besando los frutos, las carnes, masticando los labios ocultos de los alimentos
Nadar sudando alcoholes, confundirlo todo en un trance atiborrado de sentidos insaciables. Elevar el cuerpo, sacralizarlo con crujientes balbuceos que exijan aguzar los dientes, mayor luz, picante aturdimiento agitador que convulsione cada célula, en continuo vibrar para elevar el cuerpo: El altar
El cuerpo inexorablemente elevado, apoyado en todas sus cabezas, absorviendo por todos los ojos corporales, el negro que devora placer, que nos ata ¡hermosos seres! A un espiral inacabable, nos deglute a una nueva percepción. Nuestro cuerpo, descendiendo, impulsado a una nueva forma de ser, desgranado parte a parte, se solidifica en una nube de moscas… ah… la peste, nuestra tierra. Tierra amarga de chocolate intravenoso, frutillas y un dulce sabor ingresando por nuestros volcanes. Somos nuestra hermosa madre chillando como infausto bebé queriendo alimentarse, sentir el no poder masticar, intentar succionar. Tibia leche
LA GULA
Como una contracción umbilical, el hombre se ha nutrido de su madre hasta el nacimiento. Hemos sido niños, hemos sido cuerpos deformes en líquidos nutritivos, hombres que se comen el útero de su madre con los colmillos forjados Hasta quedar vacíos de todo, y entonces nacer engullendo, devorar a la hembra y caer a un mundo en que necesitará seguir masticando, en el que deberá buscar mujer en la que engendrar a su propio comensal.
Con la fuerza en el vientre, de los engullidores inexorables, transpirando jugos gástricos, mascerando con la vista. Toman un cuchillo y se abren el vientre de par en par
Un breve e intenso latido en el vientre, la fuerza de la tierra, la fuerza para engendrar más placer, la fuerza para absorber, chupar, ingerir, deglutir, sin masticar. Nunca masticar, porque quita tiempo. El ombligo explotando de placer, e hinchándose, estirando grasosamente la piel. Nacieron comiéndose el útero que los rodeaba, cordón umbilical, a la anatomía entera de sus madres.
Les queda el ombligo, la cicatriz de su pecado. Toman un cuchillo y se degollan el vientre de par en par, por allí ingresará toda la oscuridad, la aspereza asquerosa del entorno. Que es necesario adquirir, digerir, transformar y cagar. Seres que comen sobre lo que cagan, un ciclo continuo de sentidos, necesario, como el latido de un corazón.
Comen para llenarse el cuerpo hueco, no debe quedar ningún resquicio para otra cosa que no sea alimento, desplazan su personalidad para hacer lugar en el intestino grueso, aniquilan su distorsionada templanza para que el hígado siga secretando. Confundido, Páncreas que digieren páncreas de vaca, cerdo, gallina, llama, nutria, ENTEROS. Faunas enteras de un solo zarpazo. Comen su entorno, comen lo que perciben, comen, desgastan, roen, corroen, carcomen, CONSUMEN!
Desgarran su piel, sus músculos para seguir volviéndose sobre sí mismos, se digieren, regurgitan y vuelven a comerse, se hacen más pequeños, se comen su psiquis, su alter ego, pero también el corazón, los riñones, las arterias. Se degluten de tal forma que para comer… solo quedan las palabras, la forma de llamar lo que eran, una máquina de devorar, de generar y tragar, de convertirse en la nada… que los expulsa como mierda sin materia, un sonido, un nombre, un color… los expulsa hacia el éter… es decir, hacia nada comestible.
UN CONSUMO BIOLÓGICO y la actividad creadora en UNA FABRICACIÓN! UNA OBRA SIN FORMA, SIN VALORES estéticos SIN VALORES DE COMPROMISO, SIN PERCEPCIÓN, IMPOSIBLE; dicho de otro modos ¡POSIBLE SÓLO POR LA ACTIVIDAD Creadora Obra que no exhala nada no expresa nada no actúa no comunica nada no es un testimonio ni una reproducción no se refiere a la realidad al espectador ni al autor. Obra, con hambre, insaciable

Hambre continuo, hambre, llenar espacio, tragar, chupar.
Todos tienen hambre, sudar de masticar.
El aire se va no ocupa espacios. El aire se va, no llena.
Todos tienen hambre, vacios que no se llenan, cae la comida, siempre es poca, es mezquina, y no alcanza para todos.
Hay mucha hambre.
Hambre en distintos idiomas
Vaciar el hambre, perdidos en medio del hambre, solo nos queda el olor a hambre, el gusto del hambre, el gesto sucio del hambre.

 

diciembre 2011 – Buenos Aires

Fotos y Figurines